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lunes, 15 de junio de 2015

GRAN VÍA, GRANDES ALMACENES MADRID-PARÍS.

Como es sabido, la Gran Vía de Madrid comenzó sus obras de construcción en el año 1910 y quedaría terminada (sin contar con las modificaciones ulteriores) durante 1953 con la edificación del inmueble donde se instalaría el hotel Washington, en el número 72 de la misma. 


Lujosos comercios, cines, joyerías, cafés y casas de moda vinieron a instalarse en los nuevos edificios a medida que se remataban sus obras. También llegaron grandes almacenes como el de “D. Rafael Sánchez”, ubicado en el primer tramo de la Gran Vía (hoy nº 16) que por entonces llevaba el nombre de avenida del Conde de Peñalver; este fue el primero en instalarse y abrió las dos plantas que allí ocupaba en el año 1916. 

Pero no sería hasta el principio de los años veinte del pasado siglo cuando la Gran Vía de Madrid vería inaugurar los espléndidos Almacenes Madrid-París, S.A. que no tienen nada que envidiar a los más célebres del extranjero.

“Madrid-París eran unos grandes almacenes de cuatro plantas dedicados al hogar y a los obsequios (menaje, muebles suntuosos y más modestos, modas, objetos de regalo y salón de té elegante). Yo recuerdo que se oía, desde la calle, a una orquestina tocar piezas de moda entonces. En Madrid no he vuelto a ver otro igual". Así los describe Rosario González Truchado, testigo de la construcción del edificio y cliente que fue de este extraordinario comercio.

Fotografía: M.R.Giménez (2014)
Reflejo del edificio de los Almacenes Madrid-París, en el cristal de un escaparate.

La primera piedra del magnífico inmueble, construido ex profeso para albergar los almacenes Madrid-París, fue colocada durante el mes de diciembre de 1920 en el solar ubicado en la entonces avenida de Pi y Margall, número 6 (hoy Gran Vía, 32). El edificio, cuyas fachadas aún hoy corren por las calles de Gonzalo Jiménez de Quesada (Hilario Peñasco hasta el año 1933), Desengaño y Mesonero Romanos, fue proyectado por el arquitecto Teodoro Anasagasti Algán y dirigido por el ingeniero Maximiliano Jacobson.

El jueves 3 de enero de 1924 los almacenes Madrid-París abrieron sus puertas al público, siendo inaugurados a las once de la mañana por Alfonso XIII y Victoria Eugenia.

Fuente: B.N.E. (1924)
Los Grandes Almacenes Madrid-París, en su inauguración.

El piso bajo del edificio contaba con anchos soportales que ocupaban la gran fachada situada en Gran Vía y los inicios de las calles laterales. En su interior se habían instalado los grandes escaparates y las principales puertas de acceso al comercio. Estas galerías desaparecieron en el año 1935 con la primera modificación del inmueble.

Fuente: Bne.es. Archivo Ruiz Vernacci (principio de los años 30 del siglo pasado).
Recortes de la fotografía original con dos aspectos de los soportales que rodeaban el edificio.

El edificio se remataba en la terraza con dos torrecillas dotadas de artísticas columnas que contienen sendos depósitos de agua con capacidad para 300 m3. que conectaban con setenta y dos bocas de riego instaladas en el interior, para la prevención de incendios.

Fuente: Mcu.es. Archivo Antonio Passaaporte (Loty). Principio de los años 30 del siglo pasado.
Recorte de la fotografía original en donde se aprecia una de las antenas instaladas por Unión Radio.

De las ocho plantas edificadas en total (siete en altura y una de sótano) cuatro serían destinadas a la instalación comercial distribuyendo juguetes, perfumería, bisutería y objetos de regalo en la planta baja; pañerías y tejidos en la segunda, confección y sombreros en la tercera, que además contaría con un lujoso salón de té con capacidad para seiscientas personas. La cuarta planta estaría dedicada exclusivamente a la exposición y venta de mobiliario. 

En este edificio también vendría a instalarse la estación emisora Unión Radio (hoy Cadena SER), cuya primera transmisión tendría lugar el día 17 de junio de 1925, para lo que fue necesario colocar dos antenas de treinta y seis metros de altura sobre la terraza.

Fuente: B.N.E. (1924)
Interior de los Almacenes Madrid-París y su magnífica escalera.

Sin duda lo que más llamaba la atención al entrar en los Almacenes Madrid-París era su hall central, sobre el que se había construido una admirable cúpula circular con treinta metros de diámetro, elevada a una distancia de treinta y siete metros del suelo. La prensa informaba que esta cúpula era la de mayor altura en Europa construida en hormigón armado, material utilizado también en los entramados horizontales y verticales del edificio.

Fuente: Bne.es. Archivo Vaamonde (Guerra Civil Española).
Base de la cúpula deteriorada por los bombardeos.

Al fondo del vestíbulo central con una extensión de 4.000 m2. se encontraba el principio de una preciosa escalera con diecinueve peldaños, que hacia la mitad de su altura se dividía en dos tramos de dieciséis escalones cada uno y conducía a la primer piso del local. De la planta baja también partían cuatro ascensores y tres montacargas.

Además de la luz natural que entraba por las ventanas del diáfano local, su iluminación artificial se llevaba a cabo mediante cuatrocientas lámparas que soportaban un total de doscientas mil bujías.

Los grandes almacenes Madrid-París empleaban como dependientes a trescientas personas, entre hombres y mujeres, además de contar con trabajadores de mantenimiento y conductores para los automóviles rápidos para el transporte de los pedidos. El precio de sus artículos a la venta oscilaba entre los 5 céntimos y las 100.000 pesetas, en el año 1924.

Fuente: B.N.E. (1934)
Vestíbulo central de los Almacenes Madrid-París.
El esplendor del Madrid-París no duró más de diez años. Desafortunadas gestiones llevarían a la quiebra del negocio, dejando sin empleo a más de trescientos trabajadores directos. El día 8 de enero de 1934 los almacenes cerraron sus puertas definitivamente.

En el año 1935 el arquitecto Teodoro Anasagasti vuelve a ser el encargado de llevar a cabo la obra para la remodelación del edificio, en el que se instalarían diversos negocios como Viajes Carco, el cine Madrid-París (más tarde llamado Imperial) o los almacenes S.E.P.U (Sociedad Española Precios Únicos) que fueron inaugurados el día 11 de agosto de 1934, con productos cuyos precios oscilaban entre los 25 céntimos y las 5 pesetas. 

Fuente: diario El País. (Mediados de la década de los años 30 del siglo XX).
Los Almacenes SEPU y el cine Madrid-París ya inaugurados.

Posteriormente, en el año 1956, el edificio de la Gran Vía, 32 vuelve a ser remodelado perdiendo importantes elementos decorativos y añadiendo varias alturas a las ya existentes. 

En la actualidad gran parte del inmueble vuelve a estar en obras de remodelación, esta vez para alojar otro nuevo gran almacén textil que se unirá a los tres ya existentes.







Fuentes:

Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
Hemeroteca del diario ABC.
“El cine, la Gran Vía y yo” Rosario González Truchado.
Memoriademadrid.es
Prensahistorica.mcu.es
Mcu.es
Coam.org
Urbanity.cc
Es.wikipedia.org
Elpais.com

lunes, 1 de junio de 2015

GRAN CAFÉ “SOCIAL” DE ORIENTE Y LA ESCUELA DE VALLECAS.

En la esquina de la calle de Atocha con la del Doctor Drumen de Madrid fue instalado uno de los cafés tan amplio y espacioso como olvidado en la historia. El Café de Oriente, que con el tiempo pasaría a ser conocido como el Gran Café Social de Oriente, acogería durante la década de los años veinte del siglo pasado a una de las más famosas tertulias de la Generación del 27, siendo también el punto de partida de la Escuela de Vallecas.


Fotografía: M.R.Giménez (2015)
Aquí estuvo el Café de Oriente, en la esquina entre las calles de Atocha y Doctor Drumen.

Con el nombre de Café de Oriente vino a inaugurarse este local el día 22 de junio de 1887 por la sociedad compuesta por el abogado, publicista y orador Manuel Zapatero García y el dueño del Hotel de Oriente de la calle del Arenal, José Rodríguez. 

El de Oriente era un café-restaurant tan espacioso que el día de su inauguración fue presentado a la prensa con una generosa cena para más de doscientos comensales. Elegante y lujoso, para ser de los instalados lejos del centro, poseía un hermoso mostrador de mármol, paredes cubiertas de espejos, adornos y pinturas en el techo semejantes a los de los cafés más céntricos y mejor decorados de Madrid. 

Este café fue escogido en numerosas ocasiones por los posibilistas de Emilio Castelar Ripoll y por los federales de Francisco Pi y Margall, durante las décadas de los años ochenta y noventa del siglo XIX, para la celebración de banquetes con el fin de conmemorar la proclamación de la I República Española (1873-1874).

Fotografía: Jesús García Férriz (1929)
Glorieta de Atocha. La flecha indica la ubicación del Café Social de Oriente.

Se podría afirmar, sin ninguna duda, que la época de mayor importancia en este café tendría lugar en la década de los años veinte del siglo pasado, momento en el que será conocido como Gran Café “Social” de Oriente, gracias al pintor Rafael Pérez Barradas (1890-1929).

Fuente: Realacademiadebellasartesdesanfernando.com
Dibujo de Rafael Barradas sobre el Café Social de Oriente, realizado en los años veinte del siglo anterior.

Nada más llegar a Madrid, en el año 1919, Barradas comenzaría a frecuentar las famosas tertulias del Café de Pombo, donde entraría en contacto con los Novecentistas o Generación del 14 Rafael Cansinos-Assens y Ramón Gómez de la Serna, entre otros. También frecuentaría la Residencia de Estudiantes donde intimaría con Salvador Dalí, Luis Buñuel y Federico García Lorca. Todos ellos serían asiduos al Café de Oriente, formando parte de la tertulia ultraísta denominada de “los alfareros”, dirigida por Barradas, y así llamada porque muchos de sus integrantes eran colaboradores de la entonces prestigiosa revista “Alfar”.

Fuente: En.wahooart.com.
Dibujo de un parroquiano del Café Social de Oriente, realizado por Rafael Barradas en la década de los años veinte del siglo pasado. 

Se puede decir que, en Madrid, el Ultraísmo (movimiento vanguardista en oposición al modernismo) tenía su sede en el Café Social de Oriente de la calle de Atocha. Allí aparece, en el año 1922, el pintor y sobre todo escultor Alberto Sánchez Pérez “Alberto” (1895-1962) incorporándose de inmediato a la tertulia.

Fuente: Museoreinasofia.es (1924)
Dibujo de Alberto Sánchez "Alberto" reflejando el ambiente del Café Social de Oriente.

La producción de dibujos y pinturas centradas en este café, en los personajes asistentes a su tertulia y en la frenética vida moderna de quienes pasaban por la glorieta de Atocha a toda prisa, fue colosal. 

Fuente: chobojos.zoomblog.com (1924).
Retrato de Federico García Lorca realizado por Salvador Dalí en el Café Social de Oriente.

Será en el año 1927 cuando aparece la denominada Escuela de Vallecas, grupo de pintores, escultores, poetas, escritores vanguardistas y cuyos iniciadores fueron Alberto Sánchez Pérez, Pancho Lasso (Francisco Lasso Morales) y Benjamín Palencia. 

El nombre de Escuela de Vallecas aparece por vez primera en un escrito posterior de Alberto Sánchez. No se trataba de una academia de enseñanza ni de un movimiento artístico; la Escuela de Vallecas fue una vanguardista forma de mirar y reflejar lo observado en los campos de Castilla. El grupo realizaba los recorridos a pie partiendo desde el Café Social de Oriente, junto a la Puerta de Atocha.

Aquellos itinerarios se emprendían a diario, en invierno y verano, a partir de las tres y media de la tarde. Por la vía del tren o por caminos alternativos, al llegar a las cercanías de Villaverde Bajo (barrio situado al sur de Madrid), el colectivo solía dirigirse a Vallecas (barrio situado al sureste de Madrid) donde está ubicado el Cerro Almodóvar "al que bautizamos con el nombre de «Cerro Testigo», porque de ahí había de partir la nueva visión del arte español". 

Fotografía: Emilio Sánchez Martín (1999-2000).
Cerro Almodóvar, llamado "Cerro Testigo" por la Escuela de Vallecas.

Con Alberto Sánchez, Benjamín Palencia y Francisco Lasso iban también escultores, poetas, escritores y estudiantes de arquitectura. Maruja Mallo (pintora), José Moreno Villa (escritor), Eduardo Yepes (escultor), Antonio Rodríguez Luna (pintor), Juan Manuel Díaz-Caneja (pintor), Federico García Lorca (poeta), Luis Castellanos (pintor), Rafael Alberti (poeta), Luis Felipe Vivanco (arquitecto y poeta), José Herrera Petere (escritor), Miguel Hernández (poeta) formarían parte, con mayor o menor intensidad, de los que deseaban llegar a descubrir la sobriedad y la sencillez que transmitían las tierras de Castilla, añadiendo a los áridos paisajes de Vallecas los de Vicálvaro, Valdemoro (cuando aún eran municipios independientes de Madrid capital) y las provincias de Guadalajara y Toledo.

Los años más productivos de la Escuela de Vallecas, entre 1930 y 1932, coincidieron con la llegada de la II República Española, momento de gran renovación cultural en todas sus formas de expresión. Es en estos años cuando aparecerán también las Misiones Pedagógicas (impulsadas por el pedagogo Manuel Bartolomé Cossío), el Teatro del Pueblo (dirigido por Alejandro Casona) y La Barraca (coordinado y dirigido por Eduardo Ugarte y Federico García Lorca) con la finalidad de extender la cultura y las nuevas formas de expresión por todos los pueblos del país.

Durante la Guerra Civil Española (1936-1939) este panorama intelectual cambió sustancialmente. A pesar de todo, el gobierno de la II República acudió a la Exposición Internacional de París, en el año 1937, instalando su propio pabellón para recabar el apoyo de los aliados contra la sublevación del ejército fascista. Pablo Ruiz Picasso presentaría allí su "Guernica" y Alberto Sánchez Pérez la escultura "El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella". 

Fotografía: M.R.Giménez (2015)
Escultura "El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella" de Alberto Sánchez, situada en la puerta del Museo Reina Sofía de Madrid

Tras la Guerra Civil la Escuela de Vallecas intentó resurgir de sus cenizas, entre 1940 y 1942) mediante el impulso de Benjamín Palencia, ocultando todo vestigio de lo ocurrido en los años treinta y ocultando sobre todo a “Alberto” su máximo impulsor, que por entonces se encontraba exiliado en Moscú.

La historia del Café Social de Oriente se resumirá desde entonces. En el año 1938 formaría parte de las industrias socializadas (gestionadas por los trabajadores) y tras la Guerra Civil, perdería el sobrenombre de “Social” y pasaría a convertirse en un café de barrio. Cerró sus puertas a finales de los años sesenta del siglo pasado pasando a convertirse en sucesivos negocios de restauración, hasta la fecha.





Fuentes:

Hemeroteca de la Biblioteca Nacional de España.
Realacademiadebellasartesdesanfernando.com
“Aquellas tertulias de Madrid” Mariano Tudela.
“Rodríguez Luna, el pintor en el exilio republicano español” Miguel Cabañas Bravo.
“La influencia del Futurismo en España” Juan Agustín Mancebo Roca.
En.wahooart.com
Chobojos.zoomblog.com
Cervantesvirtual.com
“La Escuela de Vallecas mito y realidad” Ayuntamiento de Madrid.
Memoriademadrid.es
Museoreinasofia.es
Es.wikipedia.org
“Benjamín Palencia y el origen de la poética de Vallecas” Caja Castilla-La Mancha.