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miércoles, 31 de diciembre de 2014

FELIZ AÑO NUEVO.

A TODOS LOS QUE VAIS O VENÍS, ESTÁIS O ESTARÉIS EN CUALQUIER PARTE DEL MUNDO...

ANTIGUOS CAFÉS DE MADRID DESEA PARA VOSOTROS UN MARAVILLOSO AÑO 2015.



Fotografía: M.R.Giménez (2014)

Sirena de Antonio Coll Pi -1922- situada en el estanque de El Retiro de Madrid.



viernes, 19 de diciembre de 2014

CAFÉ LION D’OR Y EL EDIFICIO DE LA GRESHAM DE LA CALLE DE ALCALÁ.

Eran los años finales del siglo XIX cuando en la calle de Alcalá, entonces número 38 y hoy 18, abrió al público como cervecería el Lion d’Or, la más elegante de Madrid.


Fuente: Archivo Ruiz Vernacci. Mcu.es (años 40 del siglo XX). Fragmento de la fotografía.
Café Lion d'Or entre el Teatro Al"c"azar y el Banco de Bilbao.


Propiedad de la familia Gallardo (al igual que el Café Lion de la calle de Alcalá, número 59, que abriría en el año 1931), el Lion d’Or acometió una gran obra de remodelación para convertirse en café y fue de nuevo inaugurado durante los primeros días del año 1906. Decorado al estilo Luis XV era tan suntuoso como severo en sus frisos, cenefas y lámparas para el alumbrado eléctrico. Sus muros estaban adornados por tapices de exquisita factura, con escenas de caza destacadas sobre un fondo de terciopelo rojo. Mesas de mármol de Mañaria (Vizcaya), jaspeado en blanco y negro sobre las que se colocaban las consumiciones en servicios de plata.

Fuente: B.N.E. (1933)
Aspecto de la terraza del Café Lion d'Or.

Poco a poco, lo que comenzó despachando cerveza se fue convirtiendo en uno de los cafés más importantes Madrid por el que pasarían las tertulias de los miembros de la Generación del 98, primero, y de la Generación del 27, después. Tal vez la tertulia que más renombre obtuvo en el café Lion d’Or fue la de los Humoristas, compuesta por escritores, dibujantes y pintores como José Francés “Silvio Lago”, Juan Alcalá del Olmo, Leal de la Cámara, Ramón Manchón Herrera, Tomás y Aurora Gutiérrez Larraya, Manuel Bujados, Pedro Antequera Azpiri, Ricardo García López “K-Hito”, Enrique Estévez-Ortega, “Tito”, Ricardo Marín, Pepito (José) Zamora, Enrique Ochoa, Germán Gómez de la Mata y Daniel Vázquez Díaz, entre otros. Todos ellos pasarían después al café Gijón, luego, en el año 1923, al café Jorge Juan y posteriormente a los bajos del Hotel Nacional en una reunión semanal e inalterable que tenía lugar todos los jueves.

Fuente: B.N.E. (1928)
Caricatura de Enrique Estévez-Ortega, uno de los integrantes de la tertulia de los Humoristas.

En el año 1903 la compañía de seguros Gresham Life Assurance Society Limited, se instaló en el edificio de la calle de Alcalá en el que se hallaba ubicado el Café Lion d’Or. Colocaría un gran cartel sobre su tejado y el inmueble pasaría a ser conocido como la casa o El Edificio de La Gresham.

Fuente: B.N.E. (1921)
Edificio de La Gresham durante la construcción del teatro (izquierda) y del banco (derecha). 

Corría el año 1921 mientras la casa de La Gresham se encontraba en medio de dos grandes edificios en construcción: El banco de Bilbao y el teatro Alkazar (que cambiaría la “k” por la “c” en el año 1940). En la edificación del teatro la cimentación entró por debajo de la casa Gresham, en la parte de la medianería, y a media tarde del sábado 26 de marzo de 1921, cuando el Café Lion d’Or contaba con más afluencia de público, provocó el hundimiento de su suelo.

Durante las semanas anteriores a este suceso, los vecinos del edificio de La Gresham habían percibido ciertos temblores en las paredes, habiéndolo comunicado al propietario que, acompañado de un técnico y tras inspeccionar el inmueble, afirmó que no existía peligro. Las obras siguieron adelante.

Fuente: B.N.E. (1921)
La fotografía recoge el hundimiento del edificio de La Gresham por el lado del café Lion d'Or, cuyo muro era de arcadas e incapaz de ejercer contención.

El hundimiento se produjo por la filtración de una vía de agua que pasaba por debajo del café, motivando el reblandecimiento de la tierra arenisca que no estaba contenida por el muro de arcadas del edificio. Los parroquianos del Lion d’Or fueron engullidos por el enorme socavón junto a escombros, mesas, sillas y demás servicios del local.

Rápidamente se organizaron trabajos de rescate, mientras se avisaba a los bomberos. Tres de los clientes presentaban un estado de enorme gravedad y uno de ellos fallecería un mes más tarde. El edificio de La Gresham fue desalojado de inmediato y se acordonó ese tramo de la calle de Alcalá, interrumpiendo la circulación a vehículos y peatones.

Fuente: B.N.E. (1921)
Viñeta aparecida en prensa cuando se apuntaló el edificio de La Gresham, prohibiendo el paso por la zona.

El arquitecto del edificio de La Gresham, Celestino Aranguren Alonso, ya se había opuesto tenazmente a la realización de las obras del futuro teatro Alkazar fundándose en que constituían un peligro para la citada casa, construida por él. Tras producirse el hundimiento se trasladó al lugar para reconocer las causas del accidente y, una vez evaluado el siniestro, falleció de un ataque de asistolía en el interior del coche que lo llevaba a su domicilio. Fue sustituido por el arquitecto Antonio Ferreras Posadillo.

Al desalojar la casa se vio que el hundimiento había provocado un boquete de tres metros de extensión por el que los heridos se habían precipitado a diez metros de profundidad, cayendo al sótano del café. 

Una semana después del siniestro los peritos encargados de evaluar el estado del edificio concluyeron en la necesidad de su demolición. Por entonces seguía cortado el paso de la calle de Alcalá y también el de la calle de Sevilla, lo que provocaba grandes trastornos a viandantes y conductores. 

El nuevo arquitecto Ferreras quería salvar el inmueble a toda costa, a pesar de que varios nuevos temblores de la casa llegaron a dejar la esquina, donde se había producido el derrumbe, colgada sobre el vaciado que tenía una profundidad de siete metros. Se apuntaló el edificio por medio de tornapuntas y cruces de San Andrés de madera, quedando restablecido el tráfico de la zona diez días después de la catástrofe. 

Al fin el edificio de La Gresham fue salvado de la piqueta, el teatro Alkazar y el banco de Bilbao terminaron de construirse y el Café Lion d’Or abrió sus puertas de nuevo, hasta que en el año 1963 fue sustituido por la moderna cafetería Nebraska, negocio abierto en la actualidad.





Fuentes:

Hemeroteca de la B.N.E.
Hemeroteca del ABC.
Mcu.es – Archivo Ruiz Vernacci.
Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.

lunes, 8 de diciembre de 2014

DOS PASTELERÍAS DE MADRID: LA FLOR Y NATA y LA FAVORITA.

Algo sí ha cambiado la plaza de Celenque desde que en ella se inauguró la pastelería y confitería Flor y Nata de Madrid, aquel 5 de diciembre de 1877, ubicada frente a la casa donde vivía Práxeles Mateo Sagasta (Presidente del Consejo de Ministros entre los años 1871 y 1902).

Fuente: Fotografía de la izquierda, lahistoriadelapublicidad.com
Fotografía de la derecha de M.R.Giménez (2014)
Anuncio de la pastelería "Flor y Nata de Madrid" citando como referencia de su situación, frente a la casa del Sr. Sagasta. A la derecha, el mismo lugar en la actualidad. 

La plazuela de Celenque ya aparecía bien definida, junto a la calle del Arenal, en el plano de Madrid de Pedro Texeira del año 1656. Durante la primera mitad del siglo XIX fueron construidos dos de los tres edificios ubicados en ella y que aún perduran: los correspondientes a los números 1 y 3. El actual número 2 de esta plaza fue antes ocupado por la parte trasera del magnífico inmueble de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid, en su ampliación del año 1922, que fue demolido por completo a finales de los años sesenta del siglo XX. Junto a su puerta se encontraba la pastelería Flor y Nata de Madrid.

Fuente: Urbanity.es (1934)
Edificio de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid, hoy desaparecido. En la izquierda de la fotografía se aprecia la fachada de la pastelería "Flor y Nata de Madrid", con su farola de globo.
 
La Flor y Nata de Madrid era propiedad de la sociedad compuesta por Camps y Canals, que en la siguiente década (años ochenta del siglo XIX) pasaría a denominarse Camps, Pujol y Compañía. 

El negocio abrió en el año 1877 como establecimiento de lechería y pastelería y su especialidad era confeccionar todos los dulces posibles realizados a base de nata. Pasteles helados, ramilletes de flor de nata, leche merengada a real y medio el vaso. Todos los artículos se fabricaban con leche pura de Las Navas, que también se despachaba a granel en este establecimiento.

La procedencia catalana de los dueños de la pastelería propiciaba también la venta de embutidos como el salchichón de Vich y la butifarra, además de dulces típicos como los tofells y los panellets, los deliciosos tortells (torteles), las almendras legítimas de Arenys y los azucarillos de cerveza. 

Fuente: Viejo-Madrid.es (primer cuarto del siglo XX).
Interior de la pastelería "Flor y Nata de Madrid".

La pastelería y confitería Flor y Nata de Madrid se mantuvo abierta en el mismo local hasta el principio del año 2000, siendo objeto de varias remodelaciones que hicieron desaparecer toda su decoración original. Fue reemplazada por un bar-restaurante.

Fuente: Fotografía de la izquierda de Memoriademadrid.net (1912). Fotografía de la derecha de M.R.Giménez (2014)
La plaza de Celenque antes y ahora. De ella arrancaba la calle de Mariana Pineda, hoy llamada del Maestro Victoria. 

Otra de las preciosas pastelerías del centro de Madrid se ubicaba en la calle de la Montera, esquina con la del Caballero de Gracia y llevaba el título de La Favorita.

Fuente: Fotografía de la izquierda ABC.es (1908). Fotografía de la derecha de M.R.Giménez (2014).
Calle de la Montera esquina con la calle del Caballero de Gracia, antes y ahora. 

Ya hay noticias de la existencia de la repostería y pastelería La Favorita en la prensa del año 1905, cuando allí se vendía el café tostado de “Las tres coronas” a 6 pesetas el kilo y llevaba en todos los paquetes instrucciones para hacerlo.

Su dueño, el industrial Honorato del Río Bengoechea, tenía abierto otro establecimiento café-bar llamado Viña H en la cercana calle de Fuencarral.

Fue el día 10 de octubre de 1908 cuando vino a inaugurarse el espléndido nuevo local de La Favorita, que había agrandado el negocio con un precioso salón para buffet y repostería en sus entresuelos.


Fuente: ABC.es (1908).
Interior del salón para buffet inaugurado en los entresuelos de la pastelería "La Favorita".

La espléndida decoración del local fue llevada a cabo por los pintores Daniel Perea Rojas (conocido dibujante y pintor de temas taurinos) y Demetrio López Vargas (que se haría muy popular por sus dibujos de mujeres con largas y torneadas piernas así como por la creación de los personajes infantiles “Lolín y Bobito”).

Fuente: B.N.E. (1912)
Anuncio publicado en la prensa.

El nuevo salón tenía acceso independiente por el portal de la casa número 2 de la calle del Caballero de Gracia, esquina a la de Montera y contaba con mesas rectangulares de mármol de Italia con cantoneras biseladas y enormes espejos en sus paredes. En él se servían los mismos géneros que en la tienda, al mismo precio, siendo su especialidad los pollos asados, a cuatro pesetas.

Los últimos anuncios en prensa de la pastelería La Favorita se corresponden con los primeros años treinta del siglo pasado. Después, el local se convirtió en una tienda de hules y gomas. En la actualidad es una sala de fiestas y copas.




Fuentes:

Hemeroteca B.N.E.
Hemeroteca del ABC
ABC.es
Memoriademadrid.es
Lahistoriadelapublicidad.com
Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid
Viejo-Madrid.es
Urbanity.es
Es.wikipedia.org